lunes, 8 de agosto de 2011

NO SÓLO HAY QUE PARECERLO, TAMBIÉN HAY QUE SERLO



NO SÓLO HAY QUE PARECERLO, TAMBIÉN HAY QUE SERLO
No se hace buena literatura con buenas intenciones ni con buenos sentimientos.

André Gide (1859-1951) Escritor francés

No somos tan diferentes, yo también ambiciono curarme de mis propios deseos, ser perfecta, no equivocarme nunca, quiero dejar de sentir, ser una máquina precisa. No obstante, también construyo mi renuncia a serlo. Creerán ustedes que es fácil para mí, pero no es así. Todos tenemos que realizar el trabajo que nos llevará a tener una vida humana, con inconsciente, con deseos, también contradictorios. No nos podemos curar de ser lo que somos, pero sí podemos construir una vida más civilizada para nosotros. No por nuestra apariencia somos personas del siglo XXI, es por el trabajo que realizamos para alcanzar nuestros potenciales. No sólo hay que parecerlo, también hay que serlo.

Prometer es fácil, cumplir la promesa a veces imposible. Por ese motivo, lo mejor es no prometer y comprometerse en el día a día, mantener los pactos creados. Lo difícil no es llegar sino permanecer. Tumbada en el diván, cuántas veces se hizo el camino cuesta arriba y alcanzar la meta parecía un objetivo irrealizable. Acudían a mí, en esos momentos, pensamientos tormentosos, me invadía la melancolía y sólo deseaba dejarme caer. Después, sus palabras me levantaban como fuertes manos y conseguía salir de ese abismo en el que yo misma había caído. La vida es tan difícil y tan maravillosa al mismo tiempo.

Cuando renunciaba a comprender mis propios estados me iba mejor, apartar las pretensiones de curar a los pacientes hacía que éstos se interesaran más por psicoanalizarse que por llevarme la contraria. Al final acabaré aprendiendo que la vida sólo se puede vivir, no se puede entender.

Helena Trujillo
Psicoanalista