lunes, 12 de septiembre de 2011

LOS SUEGROS.


PROBLEMAS CON LA FAMILIA. LOS SUEGROS.


Es más habitual de lo que se puede pensar; a quién no le han dicho alguna vez que está cansado/a de las opiniones de la familia de su pareja o de tener que hacer siempre lo que ellos decidan. Pasa de ser una relación de pareja a estar casados con toda la familia. Esto ocurre frecuentemente refereido a los padres de una partes: Los suegros.
Cada persona es un ser individual y si tiene la madurez suficiente como para decidir casarse o convivir, está más que dicho que puede decidir por sí mismo y realizar su vida a antojo y placer, según sus elecciones y preferencias.

El problema se presenta cuando se le otorga a la suegra un lugar en la pareja, como si fuera un integrante más, que tiene voz, voto y decisión sobre las cosas del hogar de los enamorados, sobre la crianza de los hijos y hasta sobre la toma de decisiones del menú del día.
Pero, ¿cómo controlar esto sin romper relaciones familiares ni de pareja?. Lo ideal sería que los dos, distinguieran claramente lo que es la familia
de lo que es la relación de pareja, única y exclusivamente suya; pero esto no siempre es posible. Cuando el otro nos dice algo de nuestra familia, aunque sepamos que tiene razón, el problema suele estar garantizado y la pareja completamente perdida en las relaciones familiares. 

Cuando tengan que padecer un caso así, la primera opción no es discutir con la pareja quejándose de la suegra, sino dialogar tranquilamente y explicar que la suegra NO forma parte de la pareja, sino de la familia fuera del hogar.

El segundo paso, es tratar de ser amable con ella pero marcándole el espacio que le dimos pero que ahora le queremos recortar. A veces las suegras tratan de imponer culpas con el viejo discurso de "no me querés" o "así tratas a tu madre que te dio la vida" y frases similares. Hay que explicarle que no es nada de eso, pero tiene que saber que hemos crecido, que hemos decidido una vida en pareja donde ella no está incluída como parte participante y que las decisiones se toman dentro de la pareja.
Si la suegra ha invadido, su hijo o hija debe volver a marcarle el espacio que sin querer le ha dado, poco a poco y sin ser bruscos, pero siendo firmes. Es decir, de buenos modales, podemos marcarle un espacio sin que ella lo tome tan mal.
Hay muchas parejas que necesitan ayuda cuando sienten que su familia o la de su pareja no son compatibles con el día a día de su relación y es un gran alivio para ellos que un profesional, que además no forma parte de su grupo familiar, pueda ayudarles a hacer compatibles estas dos realidades: su vida en pareja y el trato con los padres o suegros.