lunes, 25 de julio de 2011

RELATOS DESESPERADOS I


RELATOS DESESPERADOS I




El tren estaba a punto de salir, aunque ella aún no sabía a dónde se dirigía. Sus compañeros de viaje acomodaban las maletas en los compartimentos e irradiaban la alegría y ansiedad propias de un trayecto que comienza. Ella no llevaba equipaje, tan sólo un billete que la conduciría a alguna parte, lejos de sí misma, por ahora, su máxima enemiga.
Se sentía un peligro, no sólo para su propia existencia, también para la de aquellos que tanto amor le mostraban. Algo se había roto y ella había quedado desorientada, en medio de ese inmenso desierto que era su vida. El mundo se construía cara al futuro, pero ella no veía más allá de su propia miseria.  Torpe y sumisa, era arrastrada por el movimiento, cada vez más veloz, de ese tren. No había forma de apearse. La muerte no era una opción y sus fuerzas eran insuficientes para detener ese torrente de deseos múltiples. Debía confiar, como nunca hasta ahora había hecho. Ser sombra de su pasado y cambiar toda su vida en ese viaje.


Helena Trujillo