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sábado, 17 de octubre de 2015

¿CUÁNDO ACUDIR A TERAPIA DE PAREJA?

¿QUE ES LA TERAPIA DE PAREJA?

La terapia de pareja ayuda a las parejas –casadas o no—a entender y resolver conflictos o a mejorar las relaciones.  Proporciona las herramientas necesarias para potenciar la comunicación,  utiliza técnicas para la resolución de conflictos.

¿ES EFICAZ LA TERAPIA DE PAREJA?

La terapia de pareja  que realiza el psicoanalista es MUY EFICAZ en la resolución de los problemas. Si está pensando acudir a terapia de pareja por: insatisfacción sexual, celos, infidelidad, eyaculación precoz, impotencia, depresión post-parto, falta de deseo, conflictos conyugales, disparidad en la educación de los hijos, aburrimiento, falta de comunicación, distanciamiento sentimental, PODEMOS AYUDARLE.
Las estadísticas indican que la gran mayoría de las parejas que acuden a terapia de pareja , alrededor de un 75%, han obtenido una mejora en su convivencia durante y después de la terapia de pareja. Somos especialistas en confianza.

¿CUÁNDO ACUDIR A TERAPIA DE PAREJA?

Si se siente mal, acuda a terapia de pareja .
Si ha discutido con su pareja, acuda a terapia de pareja.
Si duda de si continuar su relación, acuda a terapia de pareja.
SOMOS ESPECIALISTAS Y SABEMOS ESCUCHAR QUÉ ES LO QUE NECESITAN.
LE ORIENTAREMOS DURANTE TODO EL PROCESO PARA QUE SE SIENTAN BIEN.
SOMOS ESPECIALISTAS EN LA CONFIANZA.

jueves, 25 de abril de 2013

PSICOANÁLISIS DE LA VIOLENCIA FAMILIAR. MALTRATO.


ALGUNOS APUNTES SOBRE LA VIOLENCIA FAMILIAR

Estamos muy acostumbrados a oír hablar de violencia de género o violencia machista. Dicha acepción nos lleva a pensar que los hombres tienen una aversión hacia las mujeres y ello motiva la agresión. Vamos a utilizar el término violencia familiar porque señala la relación existente entre los implicados en la agresión. No es cualquier hombre el que ejerce el maltrato sobre cualquier mujer, sino que es el marido, novio, exmarido, exnovio, es decir, un hombre que ha mantenido (o mantiene) una relación amorosa con la víctima, una relación familiar, el implicado en el maltrato.  
Cuando hablamos de violencia, está claro que es mucho más que dar golpes, hay muchas formas de herir a otra persona. Por violencia familiar nos referimos a la ejercida sobre los mayores, cónyuges, hijos, mujeres, hombres, discapacitados, etc. Aunque quisiéramos, es difícil precisar un esquema típico familiar, porque ocurre en todas las clases sociales, culturas y edades.
La idea común es que la familia o la pareja son los lugares en los cuales más seguros nos encontramos, sin embargo en ellos es donde se producen más abusos a la integridad física y psíquica de las personas. Está claro que tenemos que empezar a cuidarnos de las relaciones más próximas. Ciertos comportamientos que pasan inadvertidos, pueden ser considerados una conducta abusiva o violenta. Cuántos utilizan la excusa de “la educación”, “el carácter”, “la impaciencia”, “no es malo”, “está cansado” para ejercer la fuerza sobre otros más débiles.
Son varios los factores que intervienen en una situación de maltrato, entre ellos encontramos los celos,  muchas agresiones se desencadenan por el sentimiento de propiedad que muchos hombres tienen hacia sus parejas. Muchos hombres que piensan que la mujer con la que están casados, o con la que conviven, es suya, les pertenece, igual que si fuera un objeto. Y la situación es aún más grave, ya que también hay muchas mujeres hoy día que siguen pensando que pertenecen a sus maridos.
Estos celos tienen mucho que ver con una concepción del amor que sigue imperando. El amor de la media naranja, el amor de para toda la vida, el amor posesivo. Esa concepción que nada tiene que ver con la libertad y la tolerancia, un amor que vemos reflejado en las películas, genera situaciones donde las personas no toleran separarse de la otra persona y son capaces, en su desesperación, de aniquilar al otro con tal de no perderlo.
Mucho tiene que ver, también, la posición que adopte la mujer en el amor, históricamente la mujer ha sido un objeto de intercambio, no elegía a su pareja, no era el amor el que comandaba, si no que eran matrimonios de conveniencia. Luego vendría el amor cortés, donde el varón cortejaba y elegía a la dama, adoptando esta una actitud totalmente pasiva. Esta pasividad de la mujer favorece actitudes abusivas por partes del hombre, ya que se da primacía al deseo de éste por el encima del deseo de su partenaire.
El machismo también tiene su implicación en todo esto, pero no es el responsable. Una actitud machista es aquella que discrimina a la mujer, la menosprecia, o la considera inferior al hombre, pero también hay machismo en otras actitudes disfrazadas de proteccionismo. El horror a lo femenino, el desprecio a la mujer, tanto para el hombre como para la mujer, estaría en relación con la falta de “pene”, en tanto esto le recuerda al sujeto su propia castración, su mortalidad. El machismo es la vigencia de la sexualidad infantil en el adulto, se trate de un hombre machista o de una mujer machista. Todos padecemos en cierta medida de machismo inconsciente, hombres y mujeres, por lo que no es por machismo que se produce el maltrato. No es que el hombre maltrate a su pareja por ser una mujer, es que la maltrata porque es su mujer, su propiedad, y no acepta el abandono o el desamor.
Es relativamente fácil abusar de los débiles, renunciar a ello supone un paso en la civilización que no todos somos capaces de dar. Ser tolerantes, permitir la libertad, respetar, aprender a separarse son elementos necesarios para alejarnos del maltrato y el abuso. La violencia parece ser un camino para conseguir poder, pero un camino infructuoso para la convivencia, el amor, la educación y el respeto. El que agrede, no sólo agrede a otra persona, se lesiona a sí mismo.

sábado, 8 de diciembre de 2012

Psicoanálisis a precios asequibles. Terapia de Parejas.


GRUPO CERO PSICOANÁLISIS. PSICOANALISTA HELENA TRUJILLO



Psicoanálisis para todos

4 sesiones de psicoanálisis-asesoramiento por un coste de sólo 180 euros.
Aplicable a 6 meses de tratamiento.
Tratamiento Presencial - Telefónico - Online

Válido para 4 meses desde el inicio del tratamiento.


Terapia de Pareja - Intervención en Crisis
Soluciona los problemas de pareja:
4 sesiones de terapia individual: 180 euros / por persona
2 sesiones de terapia conjuntas: 80 euros

Tratamiento mensual básico: 4 sesiones individuales/cada uno + 2 sesiones conjuntas de pareja= 260 euros

Válido para 4 meses desde el inicio del tratamiento.

Ofertas aplicables hasta el Jueves, 28 de Febrero de 2013

PARA MÁS INFORMACIÓN Y SOLICITUD DE CITAS
TELÉFONOS 952 39 21 65 - 626 67 33 22
EMAIL: info@htpsicoanalisis.com

miércoles, 20 de junio de 2012

Psicoanálisis: tarifas de verano


Asesoramiento psicoanalítico y tratamiento en casos de: 
angustia, estrés, depresión, problemas de pareja, orientación profesional, trastornos sexuales, crisis de ansiedad.

Oferta Junio, Julio y Agosto
Precios muy asequibles para los meses de verano, aprovecha las vacaciones para sentirte mucho mejor.
1 sesión semanal por 180 euros al mes.
2 sesiones semanales por 300 euros al mes.


Desempleados/as:
1 sesión semanal por 100 euros al mes.
2 sesiones semanales por 150 euros al mes.
Durante 3 meses de tratamiento


Sesiones en consulta o por teléfono.


Solicitar horario primera entrevista en los teléfonos 952 39 21 65 - 91 55 96 436
o en el email info@htpsicoanalisis.com


Nada sabemos de nuestro propio psicoanálisis,pero sabemos de sus efectos.
¡Dedícate un tiempo!

martes, 19 de junio de 2012

lunes, 22 de agosto de 2011

¿Lo intentaste? Hay solución a los problemas de pareja


¿LO INTENTASTE?
¿Cuántas veces te dijiste a ti mismo que lo ibas a intentar, que esta vez era la definitiva? ¿Cuántas le prometiste a tu pareja que ibas a cambiar? En ese momento todo parece terrible, el sufrimiento es máximo, uno quiere salir de ahí y siente su deseo de cambiar como verdadero, pero ¿basta la intención? No es preciso responder a esta última pregunta, todos sabemos que no es suficiente, sin trabajo no hay cambios y no hay resultados.
Más de 11 años de experiencia como psicoanalista y asesora matrimonial me demuestran que la mayoría de esos intentos se quedan en “inventos”, calmantes temporales del malestar que no se traducen en ningún acto comprometido. Algunos llegarán a descolgar el teléfono, tal vez a acudir a una primera consulta, ¿pero después? ¿hay un después? En la mayoría de los casos hay abandono de lo que nunca se comenzó seriamente, excusas baratas fruto de la desidia y la incapacidad de reconocer que son necesarios los compromisos.
Es esta una de las causas más importantes de los fracasos matrimoniales, mucha promesa de cambio que luego se traduce en nada y al final parece que le estás hablando a una pared. Cómo convivir con alguien que no es capaz de escuchar y tener en cuenta las demandas de su pareja. No se trata de obedecer como un gil a las demandas del otro, pero sí de tenerlas en cuenta, no en vano, cuando el río suena…
Primer aviso: no se haga el sordo/a.
Segundo aviso: acepte que todos, alguna vez, muchas veces, necesitamos ayuda.
¿Por qué le resulta tan difícil aceptar que solos no han podido solucionar sus desencuentros? Por supuesto que separarse le evitará problemas, pero le dará otros. No es esa la solución, hay otras.

Helena Trujillo
Psicoanalista y terapeuta de parejas

lunes, 28 de junio de 2010

Parejas en crisis durante las vacaciones

Colaboración en el interesante artículo: 
PAREJAS EN CRISIS DURANTE LAS VACACIONES de Consumer Eroski realizado por José Andrés Rodríguez.

Parejas en crisis durante las vacaciones

Muchas parejas que no pasan por una buena época creen, de forma errónea, que las vacaciones serán la solución a sus problemas
Por JOSÉ ANDRÉS RODRÍGUEZ
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Por fin llegan las vacaciones de verano. Después de tantos meses en los que muchas parejas apenas se ven por culpa del trabajo y las obligaciones domésticas, tienen todo el tiempo del mundo para estar juntos. Además, quienes se lo pueden permitir, tienen el aliciente de realizar algún viaje. Este periodo debería ser una época para afianzar la relación. Sin embargo, según el Instituto de Política Familiar, un tercio de las rupturas se registra después del verano, en el mes de septiembre, si bien conviene tener en cuenta que en agosto los juzgados disponen de menos personal o están cerrados y muchos de los procesos judiciales se trasladan al mes siguiente. Antes de tomar cualquier decisión, los expertos recomiendan ser conscientes de la situación, actuar en consecuencia y no idealizar las vacaciones como única solución a la crisis.

Para muchas parejas, las vacaciones de verano pueden convertirse en el punto y final para su relación. Arantxa Coca, terapeuta de pareja, pone el acento en que "el verano no es el culpable". Ocurre que las parejas que estaban mal, aunque no fueran conscientes de ello, se resienten mucho por el hecho de compartir más tiempo juntos. Si una pareja está bien, no supondrá ningún problema. Pero si tiene una crisis latente, que durante el resto del año queda en segundo plano debido a la actividad diaria -trabajo y niño-, cuando llegan las vacaciones, no hay excusas para afrontarla. Deben estar juntos muchos días. "Y eso es una prueba de fuego", afirma Coca.
Idealizar las vacaciones
Pasar unos días en la playa, realizar una escapada a alguna ciudad europea o irse de safari son proyectos muy estimulantes. Muchas parejas que son conscientes de que no pasan por una buena época creen que las vacaciones serán la solución. Opinan que, por el hecho de poder divertirse o descansar, encontrarán el elemento que les falta en la relación. "Sin embargo, es un error porque, por muy fantásticas que parezcan, no salvan una relación", insiste Coca. Además, hay quienes tienen mayores e irreales expectativas en sus vacaciones y la frustración posterior es muy importante.
¿En qué se traducen esas expectativas?, ¿Qué buscan las parejas durante el verano? "Conectar. Sienten que hay una distancia entre ellos y que ya no comparten la intimidad que les mantenía unidos", explica la experta. Ante una crisis de pareja, las relaciones sexuales resultan a menudo muy afectadas, tanto en cantidad como en calidad. Muchas parejas se sienten obligadas a practicar más sexo durante el verano. Creen que deben tener relaciones desde la primera noche de vacaciones, aunque prefieran dormir porque están cansados del viaje o ver una película en la televisión.
De igual modo, cuanto más lejano, exótico y caro es el viaje, "mayores son las expectativas que tienen depositadas en él". Algunas parejas apenas viajan y, cuando pasan por un bache, deciden hacer una gran escapada. "Es un síntoma de que buscan, en algún país lejano, algo que no tienen en su vida cotidiana. Quieren una segunda luna de miel", explica Helena Trujillo, psicoanalista de la Escuela Grupo Cero y terapeuta de pareja. Muchas personas idealizan las vacaciones y el amor. Esta combinación es, a menudo, una auténtica bomba de relojería.
Uno de los principales problemas de las relaciones de pareja, si ambos trabajan y tienen hijos, es el poco tiempo para la intimidad
"Piensan que en verano deben estar todo el tiempo juntos, pasarlo bien siempre, practicar mucho y mejor sexo, sentirse enamorados cada minuto. Pero eso es imposible", considera Trujillo. Es fundamental relajarse y dejar espacio al otro, porque si no, será muy difícil que este periodo sea positivo. Hay personas que piensan que sólo determinadas acciones demuestran el amor de su pareja por ellas, como pasear por la playa. De lo contrario, creen que ésta no las quiere, pero esto no es cierto. Se deben dejar de lado las idealizaciones.
Consejos para superar el mes de agosto
Una vez asumido que unas vacaciones no van a arreglar una relación que no funciona, se pueden poner en práctica una serie de consejos para evitar, en la medida de lo posible, las frustraciones. Hay que empezar por el principio: el primer día de fiesta, tras varios meses de estrés laboral y familiar es imposible desconectar, hay que aceptar que se necesitan 4 ó 5 días de adaptación. No se puede pasar de jornadas maratonianas en el trabajo y en el ámbito doméstico, al relax total. "El cerebro necesita varios días para reducir la velocidad poco a poco, sobre todo, si se tiene una profesión muy estresante y con mucha vida social. Hay que adaptarse a otro ritmo", explica Trujillo.
Los expertos recomiendan siempre poner sobre la mesa los deseos de cada uno. Embarcarse en un largo viaje o quedarse en una casa rural con varias parejas puede ser una tortura si no apetece y la pareja está mal. Las vacaciones son para relajarse, divertirse y desconectar. Coca aconseja a quienes pasan por una mala época que "no se compliquen con un viaje lejano, lleno de incomodidades y muy largo". Anima a compartir cuatro o cinco días en un lugar tranquilo, cerca de casa.
Un aspecto que se debe tener en cuenta es el carácter de los miembros de la pareja. Ambos deben tomar conciencia de cómo funciona la relación. Si son tranquilos y poco amigos de complicaciones, es preferible la opción del hotel cercano. Si necesitan actividades para sentirse bien, hay que buscar una alternativa más activa. También hay que ser cuidadosos con lasdiscusiones. A pesar de que casi todas las parejas discuten, en el caso de una pareja en crisis se puede caer en reproches muy duros, que empeorarán la situación. Trujillo propone "hacer lo mismo que cuando discutimos con el jefe o un compañero de trabajo: tomar distancia, acotar las discusiones al tema en cuestión, no sacar viejos reproches y, si no se llega a un acuerdo, aparcar el tema de disputa".
Tú con tus amigos, yo con los míos
No parece una mala opción tomarse unos días de vacaciones por separado, aunque no es una costumbre muy extendida en España. No obstante, según los días que se prevea pasar juntos -en algunos casos hasta 30 días o un mes-, parece poco aconsejable compartirlos todos con la pareja si la relación está en horas bajas. "Es una buena opción, tanto para parejas en crisis como para otras que funcionan bien", opina Coca. "Una recomendación es que terminen el periodo vacacional juntos, para compartir experiencias y enfocar el regreso a la rutina". No hay que pasar siempre cada minuto juntos, durante todos los días. "Hay que dejar espacio al otro, pero esta generosidad debe ser recíproca", aclara.
Tratamiento
A pesar de que el mes de agosto es el mes de vacaciones por antonomasia, no parece que sea el más tranquilo para los terapeutas, como señala Trujillo: "Muchos acuden a la consulta porque no están bien con su pareja y temen estos días o porque no saben si irse juntos o no". ¿Qué deben hacer las parejas en crisis durante el verano con respecto a su tratamiento? "Yo siempre aconsejo que no lo interrumpan, igual que también aconsejo que hagan algunas sesiones más intensas antes y después de las vacaciones", añade.
El regreso a la rutina
A las parejas en crisis que pongan muchas expectativas en sus vacaciones de verano les costará encontrar el desenlace que esperan. Es entonces cuando llega el desencanto. Si este periodo no ha sido como se deseaba, las parejas, tanto en crisis como no, deben ser muy cuidadosas con la vuelta a la rutina. Éste es uno de los motivos por los que se recomienda regresar con un par de días de antelación a la vuelta a la vida laboral. Los expertos aconsejan no tomar decisiones drásticas tras unas malas vacaciones, ya que surgen demasiadas emociones como para elegir con claridad. "Es mejor entrar de nuevo en la rutina para ver las cosas con más perspectiva", afirma Trujillo.

DÍAS SIN HIJOS
Los hijos son una gran fuente de satisfacción para sus padres y, cuando llegan las vacaciones de verano, es normal que quieran dedicarles mucho tiempo. Por un lado, desean disfrutar de ellos, y, por otro, se sienten en deuda por el poco tiempo que les dedican el resto del año. Pero uno de los principales problemas de las relaciones de pareja en que ambos trabajan y tienen hijos es el poco tiempo del que disponen para la intimidad. La pareja necesita tiempo para sentir que son más que un padre o una madre. Helena Trujillo señala que "quizá el motivo primero de las parejas en crisis es la falta de comunicación e intimidad". Para evitarlo, propone que "las parejas que crean que necesitan estar solos, no se sientan culpables por dejar a los niños unos días con sus abuelos o en unas colonias".