Mostrando entradas con la etiqueta pareja. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pareja. Mostrar todas las entradas

martes, 9 de agosto de 2016

Talleres para amar en Málaga


Si estás en Málaga este próximo fin de semana y quieres vivir una experiencia diferente,
inscríbete en alguno de estos talleres para conectar con el goce y el amor.


 

INSCRIPCIONES E INFORMACIÓN: 626 67 33 22

TALLERES EN MÁLAGA
AMOR - RELACIONES DE PAREJA - COMUNICACIÓN - SEXUALIDAD 

viernes, 10 de agosto de 2012

DESEMPLEO Y VIDA EN PAREJA




No es excepcional en estos tiempos que alguno o, incluso, ambos miembros de la pareja estén o hayan estado un tiempo en situación de desempleo. Dicha circunstancia no es agradable para nadie y menos cuando la incertidumbre respecto al hallazgo de un nuevo empleo. En muchas ocasiones, y con el paso de los meses, el desempleado puede caer en el derrotismo y la desesperanza, manifestando sentimientos negativos, desorganizando su tiempo y modificando sus rutinas cotidianas. Lógicamente esto afecta a la vida en pareja, no sólo por la cuestión económica mermada, también porque puede cambiar la personalidad de nuestra pareja, no es la persona activa y emprendedora que nos enamoró. Todos sabemos que lo material es importante en nuestra vida, vivimos en una sociedad donde se prima el consumo y todo está basado en el uso y el poder del dinero. Cuando esto se limita, también se limita nuestra libertad y, en muchos casos falla la capacidad de reacción y de adaptación.
Consejos para salir adelante. Por un lado, mantener una actitud activa en la búsqueda de empleo, lo peor es dejar pasar el tiempo y esperar a que el trabajo llegue a ti. Reorganizar la economía no significa quedarte en casa sin hacer nada, se pueden hacer otras cosas, es importante dedicar tiempo a la pareja, a los amigos, hacerse acompañar por otras personas para que el desempleo no sea sinónimo de marginación. En muchos casos, hay que aceptar la ayuda de otros para salir de esta, eso no quiere decir sentirse humillado, en estos momentos te ha tocado a ti estar en esa situación, no quiere decir que no vayas a salir de ello, con ayuda saldrás adelante y en otro momento podrás ayudar a otro. Entre todos vamos haciendo esta sociedad y entre todos también saldremos de esta crisis. Las crisis o discusiones en la pareja fruto de estas circunstancias también deben servir para manifestar la frustración de la que estamos siendo objetos, conversar sobre lo que sentimos sin hacer a los otros responsables de las frustraciones. Es fácil que las circunstancias sean vehículo para la manifestación de tendencias hostiles inconscientes, por eso hay que tener cierta tolerancia a la hora de escuchar, el amor también incluye cierto desencuentro, saberlo nos hará bien. Respecto a las separaciones hay que decir que muchas parejas en crisis no pueden plantearse la separación por una cuestión económica, sin empleo no pueden pagar otro alquiler o adquirir otra vivienda, las responsabilidades son más difíciles de sobrellevar por lo que se mantiene un compás de espera y la tensión se sostiene como se puede. Según la agencia EFE en julio, el número de rupturas matrimoniales disminuyó un 2,3% en 2011 con respecto al año anterior, al pasar de 127.682 a 124.702. Se había experimentado un repunte en 2010.

jueves, 26 de abril de 2012

Relación entre los celos y el alcoholismo


CHARLA SOBRE LOS CELOS Y EL ALCOHOL
Impartida por la psicoanalista Helena Trujillo





Psicoanalista en Málaga y en Madrid

Tratamiento de los celos, problemas con adicciones, terapia de pareja.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

EL AMOR Y LAS RELACIONES DE PAREJA

CHARLA DE PSICOANÁLISIS

EN ESTEPONA

EL AMOR Y LAS RELACIONES DE PAREJA 

Impartida por la psicoanalista Helena Trujillo

Jueves 15 de Diciembre a las 20 horas

Centro Cultural Padre Manuel
C/San Fernando, 2 Estepona


ENTRADA GRATUITA

Organiza Helena  Trujillo y la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Estepona 

viernes, 13 de mayo de 2011

Artículo en Consumer.es ¿Crisis de pareja o final de la relación?


¿Crisis de pareja o final de la relación?

Razones de peso, en apariencia, como mantener la relación por los hijos, la dependencia emocional o el miedo a la soledad no deberían ser suficientes para mantener una relación de pareja
La mayoría de las parejas atraviesan varias crisis a lo largo de la relación. Las personas cambian con el tiempo, así como sus necesidades, sus deseos y sus sentimientos. Cuando se está en crisis, la angustia, la confusión y los afectos contradictorios pueden ser muy intensos. Y no es sencillo decidir si hay que poner punto y final a la relación. Ante este dilema, un terapeuta puede ayudar a superar una crisis.
  • Por JOSÉ ANDRÉS RODRÍGUEZ
  • 13 de mayo de 2011
- Imagen: clairity -
En el año 2010 se registró en España una ruptura matrimonial cada cuatro minutos. Y, según datos del Instituto de Política Familiar, el 40% de las rupturas fueron conflictivas. No obstante, es normal que las parejas que llevan bastantes años juntas pasen por crisis, explicaHelena Trujillo, psicoanalista de la Escuela de Psicoanálisis y Poesía Grupo Cero. El problema está en que muchas no saben decidir si vale la pena luchar por superar el trance o es mejor finalizar la relación.

Por qué las parejas entran en crisis

Los motivos más habituales de las crisis son, según Arantxa Coca, terapeuta de pareja, "la incompatibilidad de caracteres y los problemas sexuales". Cuando los miembros de la pareja no se entienden, cuando no consiguen crear en su relación un espacio común satisfactorio, son normales las fricciones. En cuanto a los problemas sexuales, "la crisis no viene tanto por la falta de sexo, sino por las consecuencias de la falta de sexo".
Cuando uno de los componentes de la pareja siente un deseo que no es correspondido, puede desarrollarse en él cierto resentimiento o rabia. Y estos pueden contaminar la relación hasta un punto sin retorno. Como señala Trujillo, en ocasiones, ocurre que cuando una mujer acaba de ser madre pone casi todo su cariño y atención en el hijo. "Si además las relaciones sexuales disminuyen, muchas veces el hombre busca fuera de la relación lo que no encuentra en ella".
Otra de las causas más frecuentes de una crisis es la infidelidad. Por eso, "la fidelidad no debe ser algo que uno se impone. Debe ser un deseo", considera la psicoanalista, para quien "es normal que, a lo largo de los años, se sientan deseos hacia otras personas". Por último, un motivo más de crisis son los problemas de comunicación. Muchas personas no saben comunicarse ni con su compañero, ni con sus hijos, ni con sus amigos. Y una pareja es una relación muy estrecha e íntima. "Si no se guardan las formas, si no se tiene en cuenta al otro al comunicarse, es lógico que surja la crispación", explica Trujillo.

Seguir o separarse

No siempre es sencillo distinguir entre el amor u otros sentimientos como la compasión, el cariño o la amistad
Cuando una pareja está en crisis, el sufrimiento emocional puede ser muy intenso. Cuesta pensar con claridad. Cuesta discernir hasta qué punto vale la pena continuar o no. En ocasiones, una relación que parecía idónea empieza a hacer aguas. Los miembros han cambiado con el paso del tiempo y sus intereses y deseos no parecen ir por el mismo camino.
Es difícil generalizar sobre cuándo hay que poner punto y final a una pareja pero, como señala Coca, "cuando la otra persona deja de ser un aliado en tu vida para convertirse en alguien que no te deja desarrollar, hay que plantearse de manera muy seria la ruptura". Como es lógico, el principal motivo para romper es el fin del amor. Pero no siempre es sencillo distinguir entre el amor u otros sentimientos, como la compasión hacia la otra persona, el cariño o la amistad.
"Por ello es importante saber si hay deseo sexual o no. Si hay deseo sexual, seguramente queda algo, como mínimo, de amor", asegura la terapeuta de pareja. Hay que diferenciar entre las uniones de jóvenes, "ya que los veinteañeros suelen aguantar menos y se separan con más facilidad", y aquellas de más de 35 o 40 años, "que aguantan más y sopesan con paciencia los pros y los contras de una ruptura".

¿Qué une a las parejas?

No siempre el amor une a una pareja. Para saber si hay que separarse, vale la pena tener claro los motivos que no deberían servir para mantener la relación. "A veces son los hijos, el miedo a la soledad, la dependencia emocional, el miedo al qué dirán si se rompe la relación", añade Trujillo. Desde que la crisis económica se inició, cobra cada vez más fuerza otro motivo: la dependencia económica. "Hay algún caso de parejas que no se separan porque no pueden vender el piso y terminan por compartir la casa", explica Arantxa Coca.

Cómo sobrellevar una crisis

Una de las actitudes que favorecen a la pareja cuando están en una crisis es la humildad. "Humildad para que cada uno trabaje la parte de su personalidad que no ayuda a que la relación funcione", señala Arantxa Coca. Es fundamental el bagaje personal que tenga cada miembro. Ayudará mucho que ambos se sientan satisfechos en otros ámbitos de su vida, como el profesional. "Gozar de salud psíquica será fundamental para superar una crisis", explica Helena Trujillo, "así como hacerse responsable de la parte de la crisis que a uno le toca".

Tras la ruptura

Pero, en ocasiones, nada puede ayudar a salvar una relación. Muchas personas viven el final de una pareja como un fracaso. "Pero no tiene que ser así. Muchas relaciones cumplen su ciclo y lo mejor para todos es que cada uno siga su camino. No tiene sentido mantener una relación que no satisface, por los años pasados o por los hijos", considera la psicoanalista. El final de una relación no quiere decir que acabe la vida o que uno no podrá ser feliz de nuevo.
Tras una ruptura, los expertos aconsejan no obsesionarse con los motivos que llevaron a ella. Es necesario darse un tiempo para aceptar la nueva situación, pero hay que tener muy claro que la vida continúa. Una ruptura de pareja puede ser la oportunidad para iniciar una nueva vida o para mejorar aspectos de uno mismo. Como señala Helena Trujillo, "para muchas personas puede ser la oportunidad para aprender a estar solos. Hay que interiorizar que estar soltero no debe ser sinónimo de estar solo".

LA AYUDA DE UN TERAPEUTA DE PAREJA

Los terapeutas ayudan a las parejas que no se ven capaces de resolver los conflictos que afectan a su relación. Es aconsejable no acudir a terapia cuando es demasiado tarde. "Muchos acuden cuando llevan años en crisis. Y si una pareja está enquistada en una crisis, puede ser muy difícil salir de ella", señala Arantxa Coca. Un terapeuta nunca tomará partido por ninguno de los componentes. Su trabajo consistirá en que las dos personas consigan dialogar y entiendan qué sucede en la relación. Intentará que descubran cuáles son sus deseos y si realmente quieren continuar o no con su unión.


lunes, 28 de junio de 2010

Parejas en crisis durante las vacaciones

Colaboración en el interesante artículo: 
PAREJAS EN CRISIS DURANTE LAS VACACIONES de Consumer Eroski realizado por José Andrés Rodríguez.

Parejas en crisis durante las vacaciones

Muchas parejas que no pasan por una buena época creen, de forma errónea, que las vacaciones serán la solución a sus problemas
Por JOSÉ ANDRÉS RODRÍGUEZ
Twittéalo

Por fin llegan las vacaciones de verano. Después de tantos meses en los que muchas parejas apenas se ven por culpa del trabajo y las obligaciones domésticas, tienen todo el tiempo del mundo para estar juntos. Además, quienes se lo pueden permitir, tienen el aliciente de realizar algún viaje. Este periodo debería ser una época para afianzar la relación. Sin embargo, según el Instituto de Política Familiar, un tercio de las rupturas se registra después del verano, en el mes de septiembre, si bien conviene tener en cuenta que en agosto los juzgados disponen de menos personal o están cerrados y muchos de los procesos judiciales se trasladan al mes siguiente. Antes de tomar cualquier decisión, los expertos recomiendan ser conscientes de la situación, actuar en consecuencia y no idealizar las vacaciones como única solución a la crisis.

Para muchas parejas, las vacaciones de verano pueden convertirse en el punto y final para su relación. Arantxa Coca, terapeuta de pareja, pone el acento en que "el verano no es el culpable". Ocurre que las parejas que estaban mal, aunque no fueran conscientes de ello, se resienten mucho por el hecho de compartir más tiempo juntos. Si una pareja está bien, no supondrá ningún problema. Pero si tiene una crisis latente, que durante el resto del año queda en segundo plano debido a la actividad diaria -trabajo y niño-, cuando llegan las vacaciones, no hay excusas para afrontarla. Deben estar juntos muchos días. "Y eso es una prueba de fuego", afirma Coca.
Idealizar las vacaciones
Pasar unos días en la playa, realizar una escapada a alguna ciudad europea o irse de safari son proyectos muy estimulantes. Muchas parejas que son conscientes de que no pasan por una buena época creen que las vacaciones serán la solución. Opinan que, por el hecho de poder divertirse o descansar, encontrarán el elemento que les falta en la relación. "Sin embargo, es un error porque, por muy fantásticas que parezcan, no salvan una relación", insiste Coca. Además, hay quienes tienen mayores e irreales expectativas en sus vacaciones y la frustración posterior es muy importante.
¿En qué se traducen esas expectativas?, ¿Qué buscan las parejas durante el verano? "Conectar. Sienten que hay una distancia entre ellos y que ya no comparten la intimidad que les mantenía unidos", explica la experta. Ante una crisis de pareja, las relaciones sexuales resultan a menudo muy afectadas, tanto en cantidad como en calidad. Muchas parejas se sienten obligadas a practicar más sexo durante el verano. Creen que deben tener relaciones desde la primera noche de vacaciones, aunque prefieran dormir porque están cansados del viaje o ver una película en la televisión.
De igual modo, cuanto más lejano, exótico y caro es el viaje, "mayores son las expectativas que tienen depositadas en él". Algunas parejas apenas viajan y, cuando pasan por un bache, deciden hacer una gran escapada. "Es un síntoma de que buscan, en algún país lejano, algo que no tienen en su vida cotidiana. Quieren una segunda luna de miel", explica Helena Trujillo, psicoanalista de la Escuela Grupo Cero y terapeuta de pareja. Muchas personas idealizan las vacaciones y el amor. Esta combinación es, a menudo, una auténtica bomba de relojería.
Uno de los principales problemas de las relaciones de pareja, si ambos trabajan y tienen hijos, es el poco tiempo para la intimidad
"Piensan que en verano deben estar todo el tiempo juntos, pasarlo bien siempre, practicar mucho y mejor sexo, sentirse enamorados cada minuto. Pero eso es imposible", considera Trujillo. Es fundamental relajarse y dejar espacio al otro, porque si no, será muy difícil que este periodo sea positivo. Hay personas que piensan que sólo determinadas acciones demuestran el amor de su pareja por ellas, como pasear por la playa. De lo contrario, creen que ésta no las quiere, pero esto no es cierto. Se deben dejar de lado las idealizaciones.
Consejos para superar el mes de agosto
Una vez asumido que unas vacaciones no van a arreglar una relación que no funciona, se pueden poner en práctica una serie de consejos para evitar, en la medida de lo posible, las frustraciones. Hay que empezar por el principio: el primer día de fiesta, tras varios meses de estrés laboral y familiar es imposible desconectar, hay que aceptar que se necesitan 4 ó 5 días de adaptación. No se puede pasar de jornadas maratonianas en el trabajo y en el ámbito doméstico, al relax total. "El cerebro necesita varios días para reducir la velocidad poco a poco, sobre todo, si se tiene una profesión muy estresante y con mucha vida social. Hay que adaptarse a otro ritmo", explica Trujillo.
Los expertos recomiendan siempre poner sobre la mesa los deseos de cada uno. Embarcarse en un largo viaje o quedarse en una casa rural con varias parejas puede ser una tortura si no apetece y la pareja está mal. Las vacaciones son para relajarse, divertirse y desconectar. Coca aconseja a quienes pasan por una mala época que "no se compliquen con un viaje lejano, lleno de incomodidades y muy largo". Anima a compartir cuatro o cinco días en un lugar tranquilo, cerca de casa.
Un aspecto que se debe tener en cuenta es el carácter de los miembros de la pareja. Ambos deben tomar conciencia de cómo funciona la relación. Si son tranquilos y poco amigos de complicaciones, es preferible la opción del hotel cercano. Si necesitan actividades para sentirse bien, hay que buscar una alternativa más activa. También hay que ser cuidadosos con lasdiscusiones. A pesar de que casi todas las parejas discuten, en el caso de una pareja en crisis se puede caer en reproches muy duros, que empeorarán la situación. Trujillo propone "hacer lo mismo que cuando discutimos con el jefe o un compañero de trabajo: tomar distancia, acotar las discusiones al tema en cuestión, no sacar viejos reproches y, si no se llega a un acuerdo, aparcar el tema de disputa".
Tú con tus amigos, yo con los míos
No parece una mala opción tomarse unos días de vacaciones por separado, aunque no es una costumbre muy extendida en España. No obstante, según los días que se prevea pasar juntos -en algunos casos hasta 30 días o un mes-, parece poco aconsejable compartirlos todos con la pareja si la relación está en horas bajas. "Es una buena opción, tanto para parejas en crisis como para otras que funcionan bien", opina Coca. "Una recomendación es que terminen el periodo vacacional juntos, para compartir experiencias y enfocar el regreso a la rutina". No hay que pasar siempre cada minuto juntos, durante todos los días. "Hay que dejar espacio al otro, pero esta generosidad debe ser recíproca", aclara.
Tratamiento
A pesar de que el mes de agosto es el mes de vacaciones por antonomasia, no parece que sea el más tranquilo para los terapeutas, como señala Trujillo: "Muchos acuden a la consulta porque no están bien con su pareja y temen estos días o porque no saben si irse juntos o no". ¿Qué deben hacer las parejas en crisis durante el verano con respecto a su tratamiento? "Yo siempre aconsejo que no lo interrumpan, igual que también aconsejo que hagan algunas sesiones más intensas antes y después de las vacaciones", añade.
El regreso a la rutina
A las parejas en crisis que pongan muchas expectativas en sus vacaciones de verano les costará encontrar el desenlace que esperan. Es entonces cuando llega el desencanto. Si este periodo no ha sido como se deseaba, las parejas, tanto en crisis como no, deben ser muy cuidadosas con la vuelta a la rutina. Éste es uno de los motivos por los que se recomienda regresar con un par de días de antelación a la vuelta a la vida laboral. Los expertos aconsejan no tomar decisiones drásticas tras unas malas vacaciones, ya que surgen demasiadas emociones como para elegir con claridad. "Es mejor entrar de nuevo en la rutina para ver las cosas con más perspectiva", afirma Trujillo.

DÍAS SIN HIJOS
Los hijos son una gran fuente de satisfacción para sus padres y, cuando llegan las vacaciones de verano, es normal que quieran dedicarles mucho tiempo. Por un lado, desean disfrutar de ellos, y, por otro, se sienten en deuda por el poco tiempo que les dedican el resto del año. Pero uno de los principales problemas de las relaciones de pareja en que ambos trabajan y tienen hijos es el poco tiempo del que disponen para la intimidad. La pareja necesita tiempo para sentir que son más que un padre o una madre. Helena Trujillo señala que "quizá el motivo primero de las parejas en crisis es la falta de comunicación e intimidad". Para evitarlo, propone que "las parejas que crean que necesitan estar solos, no se sientan culpables por dejar a los niños unos días con sus abuelos o en unas colonias".

miércoles, 23 de junio de 2010

Charla de Psicoanálisis SOBRE LAS RELACIONES DE PAREJA.


CHARLA-COLOQUIO DE PSICOANÁLISIS

JUNIO, Miércoles 30 a las 19:30 hrs.
LAS RELACIONES DE PAREJA.
Sala Ámbito Cultural de El Corte Inglés.
C/ Hilera, s/n. Edificio Hogar. Dept. Librería
ENTRADA LIBRE


Las relaciones de pareja siempre son fuente de curiosidad y, muchas veces, de preocupaciones. ¿Cómo alcanzar el éxito? ¿Cómo hacer que funcione la relación? ¿De qué depende nuestra forma de entender las relaciones?
De estos y muchos otros asuntos hablaremos en esta charla-coloquio en la que esperamos que las preguntas del público den pie a una interesante conversación.

lunes, 24 de mayo de 2010

CONFERENCIA: LAS ETERNAS RELACIONES DE PAREJA. Miguel Menassa, candidato Premio Nobel 2010.

CHARLA-COLOQUIO

LAS ETERNAS RELACIONES DE PAREJA


Este jueves 27 de Mayo, a las 20.30, el Dr. Miguel Oscar Menassa, Director de la Escuela de Psicoanálisis Grupo Cero y candidato al Premio Nobel de Literatura 2010, realizará una charla coloquio sobre Las eternas relaciones de pareja.
Entrada: 20 euros.
Se puede ver por http://www.helloworld.com/grupocero en directo, previo pago de 5 euros.
Para inscribirse, llamar al 917581940.

martes, 11 de mayo de 2010

¿SOY INFIEL?

¿SOY INFIEL?



Podría ser hipócrita y responder que en absoluto soy infiel, que me entrego en cuerpo y alma a mis ideas y mis amores, que nada cambia ni yo tampoco. Intentar convenceros de que esa es la mejor forma de vivir, que hacer lo contrario es una inmoralidad y que la infidelidad habría que desterrarla de este mundo. Como digo, podría ser hipócrita. Pero voy a ser sincera con ustedes.

Los datos que se refieren a la infidelidad conyugal reflejan que más de la mitad de los varones han tenido experiencias sexuales extraconyugales, las mujeres aún no alcanzan las mismas cifras, pero va en aumento. En contraste con esta realidad que se esconde tras un tupido velo, las personas valoran a la hora de buscar pareja, no el físico o la inteligencia, sino la fidelidad. Tampoco hay que pasar por alto que las infidelidades suelen ser una causa determinante en muchas rupturas de pareja. ¿Cómo compaginar entonces el ideal con la cruda realidad?

¿Somos unos inmorales o es que esta moralidad que tenemos no tiene en cuenta los deseos y necesidades humanos? Antes de que entren a polemizar con lo que digo, bien estaría definir lo que entiendo por fidelidad o infidelidad. Sería muy pobre quedarse en el terreno sexual para referirse a este término, aducir que cuando uno ama a una persona debe serle fiel y no mirar a ninguna otra. Esta es la concepción que seguro tendrán muchos de ustedes, pero puedo sumarle muchas más cosas. Ser fiel también habría que serlo a las primeras ideas que uno tuviera o a los primeros amores o a los primeros gustos. Sin embargo, ustedes entenderán que lo que un día me gustó no tiene por qué gustarme hoy, que lo que yo pensaba de la vida antaño hoy no coincide con mi pensamiento actual. Afortunadamente eso tiene que ser así. Las personas estamos en continuo crecimiento. Nuestros gustos varían, vamos sumando experiencias, relaciones. Si entendiéramos como infidelidad cada paso que uno diera que le aleje de lo anterior, no estaríamos donde estamos. Seríamos una especie sumamente pobre.

Nos caracterizamos por lo contrario, somos seres de gran complejidad, diferentes a cada instante, lo que pensaba ayer hoy no lo mantengo, puedo cambiar de trabajo, de pareja y hasta de color de pelo y eso no tiene por qué significar que sea mala persona o menos relevante para la sociedad. Sin embargo, se nos pide que seamos fieles en el terreno amoroso. ¿Cómo se habrá llegado a tal exigencia?

En un interesante trabajo de Freud “La moral sexual cultural en la nerviosidad moderna” el autor realiza un estudio donde contrasta las exigencias morales y las necesidades o deseos humanos. Una cosa es lo que se nos exige moralmente y otra, muy diferente, que “todos” podamos a llegar a satisfacer tales niveles. Hay personas para las cuales ser fieles a sus parejas es tarea fácil, pero para otras, en cambio, asumir tal exigencia les lleva al camino de la enfermedad, la insatisfacción o el engaño. Si uno quiere, es fácil de entender. Hay quienes se conforman con lo monótono, incluso, están así a gusto, personas a las que comer todos los días lo mismo les satisface. ¿Qué haría usted si todos los días hiciera lo mismo, viera a las mismas personas, dijera las mismas palabras? Creo que podría llegar a desesperarse. Pues eso mismo es lo que pedimos en el terreno sexual a todo el mundo, que se conformen todos los días con el mismo aburrimiento.

No todos somos así claro, porque podemos ser una pareja pero cocinar los mismos platos de forma diferente cada día, evitamos la monotonía, cada encuentro es una sorpresa. Este ideal, sin embargo, sean sinceros, pocas veces se cumple. El matrimonio acomoda, somos el uno del otro, posesiones, nos descuidamos, se acaba la pasión, todo monotonía, parecemos más que amantes, hermanos. Díganme así quién puede mantenerse fiel sin ser un insatisfecho.

Muchos hombres, para mantener sus matrimonios, vivían una vida paralela. Amantes o prostitución eran los caminos para su satisfacción, mientras que su vida familiar era cómoda y aparentemente feliz. Sus mujeres no les ofrecían lo que ellos necesitaban. Muchas de ellas también encontraban fuera de casa el lugar donde satisfacer sus fantasías, porque frente a sus maridos no podían. Como ven, un desencuentro de goces.

Entrar a valorar si esto está bien o no, no me corresponde. Pero sí decir que es una realidad. Que el ser humano no puede ser fiel, si lo es lo sería a sus primeros vínculos afectivos o amorosos, a sus primeras ideas y eso no hay quien pueda mantenerlo con salud. Tenemos que aceptar que ninguna persona puede ser una propiedad privada, la pareja ha de fundamentarse en el amor y/o deseo, para que ello se mantenga el trabajo ha de ser continuo. Conversar, respetar, tolerar. Debemos entender que  todos deseamos muchas cosas y no por ello dejamos de hacer las que hacemos. Que a veces para que mi marido esté a gusto conmigo, tiene que encontrarse con otras relaciones. Que yo a veces, cuando hago el amor con él, pienso en otras personas. Que por decir su nombre, digo el de otro. Que sueña con otros nombres que no son el mío. Que a veces, nos encontramos deseándonos. Y que no nos separamos ni nos matamos, porque aceptamos que somos diferentes y, aún así, nos amamos.

Usted elige, la hipocresía o la realidad del deseo humano. En otros lugares la gente se mata por esto, aquí nos animamos a la conversación.

Helena Trujillo Luque
Psicoanalista de la Escuela Grupo Cero